Mabel Vallejos
Calama
Pequeño Guardián
Escultura
La pieza “Pequeño Guardián” es una representación en metal del quirquincho, figura profundamente vinculada a la tierra, la protección y la memoria territorial. La selección de este animal no responde sólo al interés genuino en la fauna nativa, sino también a la condición simbólica, un ser que habita el subsuelo, que resguarda y se resguarda, cuya coraza funciona como límite entre vulnerabilidad y resistencia.
El uso del cobre y bronce no es meramente un elemento estructural, sino conceptual, que dialoga con la materialidad terrestre que el quirquincho encarna. A través de técnicas como el calado, el moldeado, el grabado en aguafuerte, entre otros, la pieza busca tensionar la superficie y profundidad, textura y estructura, evidenciando la versatilidad del metal como un lenguaje expresivo y artístico. El interés en representar al quirquincho en su forma reconocible (y no desde una forma abstracta) responde a una intención de visibilización. En un contexto donde una gran parte de la fauna nativa enfrenta condiciones de vulnerabilidad, la obra se posiciona como un gesto de resguardo simbólico. Así, el metal, tradicionalmente asociado a lo permanente, se convierte en un soporte de memoria y protección para aquello que en la realidad es frágil.





